Ventajas e inconvenientes de poner carillas dentales

En los últimos años las carillas dentales se han puesto muy de moda en las consultas de odontología. Ya sabemos la importancia que tiene cuidar la boca, tanto por temas de salud como por factores estéticos. Podemos decir que las carillas son el secreto de esas sonrisas perfectas que vemos en artistas de cine y personajes de televisión. Embellecen la dentadura, pero además la protegen de todo tipo de daños, agresiones y productos corrosivos que van desgastándola con el paso del tiempo.

¿En qué consisten las carillas?

Básicamente son una especie de láminas cosméticas de cerámica que cubren la parte visible del diente. Se pegan en la parte más externa de los dientes mediante una resina especial o cemento con el objetivo de mejorar la cara visible del diente. Su uso tiene, sobre todo, fines estéticos. Y es que las carillas de composite no solo mejoran el color, cubren dientes estropeados o rotos o espacios interdentales. Asimismo, corrigen formas indeseadas. Por ejemplo, si un diente es demasiado corto o está desalineado con el resto, o consiguen que se agraden en aquellos casos en los que son muy pequeños.

¿Cómo se colocan?

Existen dos tipo de carillas. Te explicamos a continuación cuáles son las principales diferencias.

  • Carillas Convencionales: Suelen ser de composite (resina sintética), por lo que es necesario trabajarlas y moldearlas sobre el diente. Dado que se necesita tallar el diente, hace falta emplear el uso de anestesia. Primero se colocan unas provisionales y luego otras más gruesas, para reponer la estructura dental que se ha eliminado. Suelen colocarse una a una, por lo que el tiempo para finalizar el tratamiento se prolonga. Sobre esto hay que añadir que son las más baratas.
  • Patentadas por clínicas: Para este tipo de carillas no es necesario poner provisionales ni realizar un tallado previo. Además, no provocan daños en el esmalte ni en las encías. Se fijan en una sola sesión. No causan dolor, por lo que no es necesario el uso de anestesia. Se colocan mediante una férula, la cual permite poner hasta diez carillas a la vez. Su problema es el precio. Cada una ronda los 500-650 euros.

carillas

Ventajas e inconvenientes

Ya hemos visto que la principal ventaja de las carillas es la de embellecer la dentadura y corregir todo tipo de malformaciones en los dientes. Además, protegen el esmalte de los daños y del paso del tiempo. Otra ventaja es que no se trata de un tratamiento permanente. Es decir, se pueden usar un tiempo y después renovarse o quitarse definitivamente sin perjudicar a nuestro propio diente. Por su parte, las carillas dentales pueden ponerse a cualquier edad, siempre que se tenga ya la dentición permanente.

El único inconveniente es el precio. Se trata de un tratamiento caro. Asimismo, en el caso de poner carillas convencionales es necesario llevar a cabo unas cuantas sesiones en diferentes semanas. También es importante saber a qué profesional acudir y evitar ofertas llamativas y clínicas desconocidas que nadie nos ha recomendado previamente. Solo así te asegurarás de que tus carillas son de calidad y que te las colocan correctamente.

Arantxa Asián

Estudié filología hispánica, pero la vida me llevó hace algunos añitos a dedicarme al periodismo digital. Estoy especializada en nuevas tecnologías, aunque siempre saco tiempo para la belleza. Eso me llevó a enfrascarme en este proyecto: Mundo Femenino.

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